UNA SEMANA DESPUES...
Haber pellízcame. Solo para saber si estoy soñando. Aunque estoy seguro que no es así, y que en estos instantes todo es real. Pero pareciera serlo. Pues lo que estoy sintiendo es mágico, dulce, tierno, fascinante. Por fin, mi sueño hecho realidad.
Estoy en shock, y es que aún no salgo del embebecimiento. Una palabra, concreta, directa, transformó mi vida. Me la cambió por completo. Tú, me la cambiaste. Fue como si me estuvieras dando un disparo -a quemarropa- en el pecho, que en vez de bala, era una flecha, que en vez de matarme, me daba vida. Eterna. Y es que sabías como cambiar el rumbo de mis pasos y ponerlo junto a los tuyos. Y lo hiciste. En milésimas de segundos, lograste que descubriera lo que desde hace tiempo empezaba a sentir mi corazón, a confirmar lo que sabía que era (AMOR lo llaman).
Te miré, me miraste. Sonreímos. Todo pareciera estar ensayado a la perfección. Callados, solo atinábamos a las caricias. Yo, ido, con una sonrisa de oreja a oreja, me quedo hipnotizado. Sumergiéndome en tus ojos, en tu mirada dulce, tierna, encantadora. Sí, me perdí en tus detalles. Y en tu sonrisa y en tus labios y en tus caricias y en todo lo que en ese momento tú y tu belleza natural me daban como obsequio. Después de esos cinco minutos de encantamiento pasamos a ser uno solo, y hoy nadie nos separa. Solo tú y yo, y nuestro amor.
No mentía cuando, atónito, repetía que no me lo esperaba, era la mera verdad. Sentía que el día llegaría, pero no sabía a ciencia cierta, cuándo, cómo. Ni dónde. Solo se dio, nació de los dos, salió de nuestro corazón, gritando ‘amor’ desesperadamente, enamoradamente. En el día que apertura la semana. En el lugar insospechado, en donde los románticos tildarían de inapropiado. Justo cuando el reloj ya marcaba las nueve más cinco minutos, en una atmósfera atrevida, que llegó a transformarse en un ambiente sutil, amoroso. Romántico. Loco.
Ahora, estas más cerca, te siento en cada palpitar, en cada respiración, en cada gesto. Estas dentro de mi y yo dentro de ti, iniciando un viaje eterno, sin marcha atrás, sin fecha de vencimiento. Sin nada que pueda interrumpir este grato momento.
No necesito fingir, no pudiera hacerlo. Y mucho menos quiero hacerlo. No necesito un juramento, Estoy enamorado. Me encanta tenerte a mi lado, eso, lo sabes y de sobra. Mi corazón se detuvo, pero no ha muerto. Acaba de recuperar el ritmo de su latido, ese que perdió hace ya un buen tiempo. Ese que extrañaba sentir, ese que tú lograste conseguir, que curaste, y ahora te pertenece… el latido del amor. PARA TI!
Haber pellízcame. Solo para saber si estoy soñando. Aunque estoy seguro que no es así, y que en estos instantes todo es real. Pero pareciera serlo. Pues lo que estoy sintiendo es mágico, dulce, tierno, fascinante. Por fin, mi sueño hecho realidad.Estoy en shock, y es que aún no salgo del embebecimiento. Una palabra, concreta, directa, transformó mi vida. Me la cambió por completo. Tú, me la cambiaste. Fue como si me estuvieras dando un disparo -a quemarropa- en el pecho, que en vez de bala, era una flecha, que en vez de matarme, me daba vida. Eterna. Y es que sabías como cambiar el rumbo de mis pasos y ponerlo junto a los tuyos. Y lo hiciste. En milésimas de segundos, lograste que descubriera lo que desde hace tiempo empezaba a sentir mi corazón, a confirmar lo que sabía que era (AMOR lo llaman).
Te miré, me miraste. Sonreímos. Todo pareciera estar ensayado a la perfección. Callados, solo atinábamos a las caricias. Yo, ido, con una sonrisa de oreja a oreja, me quedo hipnotizado. Sumergiéndome en tus ojos, en tu mirada dulce, tierna, encantadora. Sí, me perdí en tus detalles. Y en tu sonrisa y en tus labios y en tus caricias y en todo lo que en ese momento tú y tu belleza natural me daban como obsequio. Después de esos cinco minutos de encantamiento pasamos a ser uno solo, y hoy nadie nos separa. Solo tú y yo, y nuestro amor.
No mentía cuando, atónito, repetía que no me lo esperaba, era la mera verdad. Sentía que el día llegaría, pero no sabía a ciencia cierta, cuándo, cómo. Ni dónde. Solo se dio, nació de los dos, salió de nuestro corazón, gritando ‘amor’ desesperadamente, enamoradamente. En el día que apertura la semana. En el lugar insospechado, en donde los románticos tildarían de inapropiado. Justo cuando el reloj ya marcaba las nueve más cinco minutos, en una atmósfera atrevida, que llegó a transformarse en un ambiente sutil, amoroso. Romántico. Loco.
Ahora, estas más cerca, te siento en cada palpitar, en cada respiración, en cada gesto. Estas dentro de mi y yo dentro de ti, iniciando un viaje eterno, sin marcha atrás, sin fecha de vencimiento. Sin nada que pueda interrumpir este grato momento.
No necesito fingir, no pudiera hacerlo. Y mucho menos quiero hacerlo. No necesito un juramento, Estoy enamorado. Me encanta tenerte a mi lado, eso, lo sabes y de sobra. Mi corazón se detuvo, pero no ha muerto. Acaba de recuperar el ritmo de su latido, ese que perdió hace ya un buen tiempo. Ese que extrañaba sentir, ese que tú lograste conseguir, que curaste, y ahora te pertenece… el latido del amor. PARA TI!

Te Quiero0o!
ResponderEliminarNo sabes cuanto mi amor!
Eres mi vida!
Gracias por estar ahi..
a mi lado, conquistarme..
Enamorarmeee!
cada dia, cada segundo,
simplemente con tu sonrisa.
TE QUIERO!
L&C