lunes, 22 de diciembre de 2008

EL DIA QUE MI CORAZON SE DETUVO

UNA SEMANA DESPUES... Haber pellízcame. Solo para saber si estoy soñando. Aunque estoy seguro que no es así, y que en estos instantes todo es real. Pero pareciera serlo. Pues lo que estoy sintiendo es mágico, dulce, tierno, fascinante. Por fin, mi sueño hecho realidad.

Estoy en shock, y es que aún no salgo del embebecimiento. Una palabra, concreta, directa, transformó mi vida. Me la cambió por completo. Tú, me la cambiaste. Fue como si me estuvieras dando un disparo -a quemarropa- en el pecho, que en vez de bala, era una flecha, que en vez de matarme, me daba vida. Eterna. Y es que sabías como cambiar el rumbo de mis pasos y ponerlo junto a los tuyos. Y lo hiciste. En milésimas de segundos, lograste que descubriera lo que desde hace tiempo empezaba a sentir mi corazón, a confirmar lo que sabía que era (AMOR lo llaman).

Te miré, me miraste. Sonreímos. Todo pareciera estar ensayado a la perfección. Callados, solo atinábamos a las caricias. Yo, ido, con una sonrisa de oreja a oreja, me quedo hipnotizado. Sumergiéndome en tus ojos, en tu mirada dulce, tierna, encantadora. Sí, me perdí en tus detalles. Y en tu sonrisa y en tus labios y en tus caricias y en todo lo que en ese momento tú y tu belleza natural me daban como obsequio. Después de esos cinco minutos de encantamiento pasamos a ser uno solo, y hoy nadie nos separa. Solo tú y yo, y nuestro amor.

No mentía cuando, atónito, repetía que no me lo esperaba, era la mera verdad. Sentía que el día llegaría, pero no sabía a ciencia cierta, cuándo, cómo. Ni dónde. Solo se dio, nació de los dos, salió de nuestro corazón, gritando ‘amor’ desesperadamente, enamoradamente. En el día que apertura la semana. En el lugar insospechado, en donde los románticos tildarían de inapropiado. Justo cuando el reloj ya marcaba las nueve más cinco minutos, en una atmósfera atrevida, que llegó a transformarse en un ambiente sutil, amoroso. Romántico. Loco.

Ahora, estas más cerca, te siento en cada palpitar, en cada respiración, en cada gesto. Estas dentro de mi y yo dentro de ti, iniciando un viaje eterno, sin marcha atrás, sin fecha de vencimiento. Sin nada que pueda interrumpir este grato momento.

No necesito fingir, no pudiera hacerlo. Y mucho menos quiero hacerlo. No necesito un juramento, Estoy enamorado. Me encanta tenerte a mi lado, eso, lo sabes y de sobra. Mi corazón se detuvo, pero no ha muerto. Acaba de recuperar el ritmo de su latido, ese que perdió hace ya un buen tiempo. Ese que extrañaba sentir, ese que tú lograste conseguir, que curaste, y ahora te pertenece… el latido del amor. PARA TI!

miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL PLACER DE TUS OJOS



No parpadees, que acabo de iniciar un viaje fascinante. Maravilloso. Sin fecha de retorno, y pienso quedarme allí por el resto de los días. Te miré y me sumergí en ellos, sin pedir autorización, nose si me lo concediste, pero lo hice. En silencio, entre y ahora gozo de la catarsis de tus ojos. Cual niño en navidad, complacido por aquel regalo inesperado.

Siento una paz gigantesca aquí dentro, me inspira, me encanta, me enloquece. Tengo tantas ganas de quedarme. Y otra vez me llena de demencia.

Mañana, tarde y noche. Buscando una razón, un pretexto, para seguir siendo residente de aquel inusitado lugar. Y es que tus ojos, es lo más parecido al edén.

Transportado a otro mundo, es así como deseo estar, perdido, pero sensato. Hipnotizado. Escuchando los susurros que haces cuando abordo tus ojos, cuando te abochornas. Y es que una mirada tuya bastara para sanarme.

Pintaré un sol desde aqui dentro, y asi no podrá marcharse y yo no me tendré que ir. Dormiré en tu cintura, bajo tu respirar. Y al despertar lo primero que inmortalizaré será haber sentido el placer de tus ojos...



sábado, 22 de noviembre de 2008

CONFESIONES DE UN ORATE


La verdad, no se en que momento sucedió, pero se dió. Cuando me habló, su voz era la de un niño alegre, me acerque, y hablamos, lo deje hablar y se confesó. Al comienzo no entendía realmente lo que significaba, pero ahora lo concibo a la perfección.

Me quiere revelar lo que en estos instantes hormiguea su cabeza. Lo que le llena de monomanía, Lo que sencillamente le hace perder el juicio.

Te veo, y no lo creo. Pues siempre estuviste allí, tan cerca pero a la vez tan lejos. Distante. Viviendo en dos mundos diferentes, inaccesibles. Inalcanzables. Tú, ni lo imaginabas, y él simplemente lo almacenaba en lo más recóndito de sus sentimientos, pues evitaba las malinterpretaciones.

El momento que sucedió, lo desconoce. Sabe cuando nació, pero no sabe cuando creció. Cuanto se alimento desde el momento que comenzaron a salir seguido, eso, lo sabe. Y de sobra. Pues, no deja de pensar en ti, en tus ojos (chinos), en tu sonrisa. Aquella que busca como un loco cuando estas cerca, cuando esta solo, cuando estuvo abatido, pues le hace olvidar lo que le destruyó, pierde la noción del tiempo, escapa de la rutina y le lleva al nirvana. Ese que goza desde que la conoció. Más a fondo.

De tu belleza, no quiere hablar, porque no encuentra las palabras exactas, la forma precisa de descifrar lo que tienes como don. No acertaría en nada, pues tu encanto no esta al alcance de los conocimientos terrenales. Solo entra por sus ojos y se sitúa dentro de él y le llena de delirio.

Cada segundo crece y no lo puede controlar, le fascina la idea de tenerte cerca, de pasar momentos gratos, solos o en compañía, cual fuera la circunstancia, estar con ella es estar en el paraíso. Grita emocionado. Se que todo esto te parecerá extraño, insólito. Te confieso que para él también. No preguntes, cuándo, dónde y cómo paso. En verdad no lo sabe, pero sería hermoso amanecer y tener un motivo para vivir, y más si ese motivo eres tú. Si que lo es. ¿El objetivo de su revelación?, sencillo, hacerte feliz.

Y es que la prontitud, nos juega una mala pasada, pues es muy temprano para todo esto, pero no pierde la esperanza de que algún día (pronto) esos ojitos, esos labios y esa sonrisa, le regalen diariamente sus detalles.

Pasado el tiempo, y en el contexto que hoy se encuentran, no podía seguir guardando lo que en su momento calló, por obvias razones. Y me lo contó. Sé, a ciencia cierta, lo que piensas al respecto, y que no dirás nada (ojala puedas) eso, lo respeta. Me ultimó, en son de chisme, que hará lo imposible para ganarse un lugar en tu corazón. Y que no dejará que lo que siente quede en palabras o plasmado en un papel, claro si lo permites...


No puedo intervenir en esto, porque no soy cupido, ni mucho menos. Solo debo decir -como consejo- y esto va para los dos: no sabran lo que pasará, si no lo intentan. Hay cosas que no se necesita pensar, solo actuar. Sentir... Tú, loco amigo, sé lo que estas viviendo, lo que te aterra. Vamos. Tu puedes. Si se puede. Sigue tu camino y no mires atrás.


martes, 18 de noviembre de 2008

YO, LEO!


Irresponsabilidad, rebeldía, capricho, llámalo como quieras. Como se te pegue la gana. El punto es –y siempre lo será- las consecuencias que trae la falta de criterio. Tu paternidad irresponsable. Sonaría, cual abuelito, un sermón a su pequeño nieto, preparándolo para la vida o sencillamente un general preparando a sus soldados para la guerra. Pero es cierto. Te duela o no. Es real. Llegaban a retumbar tus oídos con este tema, pero lo ignoraste. Pensaste quizás que no llegaría ese día. Que contigo no era.

“Dime con quien andas y te diré quien eres”, repiquetea un refrán de antaño. Esa persona, quizás el culpable o peor aún el afortunado, pudo, logró y obtuvo lo que quiso. No solo se jodió él, no solo te jodiste tú. Jodiste a tu familia, a los que te quieren.

Puede que en ese momento- y no quieres imaginarlo-no hayan pensado en eso, pensar con la cabeza caliente es feo. Te lo aseguro, pero creo que en cada uno estaba presente. Pero lo ignoraron.

Ahora, con una familia destrozada, con su futuro incierto, tratas de llevar adelante tu vida. Lejos de los seres que te amaron por 20 años, que te cuidaron, que cumplieron cada capricho que se te antojaba. Cada niñería tuya. Uno, cuando joven, ha piensa es eso. Nos damos cuenta tarde. Muy tarde.

Que no te preocupe, el que dirán, lo que debes temer es, si elegiste bien el sendero. Si tu decisión fue la más correcta. Y, por sobretodo no te arrepientas –al futuro- del caos que creaste o crearon en sus vidas.

Mensaje a la razón. En muchos casos no pensamos en las consecuencias de nuestros actos, no nos importa lo que nos enseñen o simplemente lo pasamos por alto. Nos jode la idea de estar escuchando lo que creemos conocer a la perfección, pero no es así. Creemos ser dueños del mundo. Cultívate. Exprímete al cien por ciento. Lee. Pregunta. Aprehende. Escucha. Y no la cagues.

lunes, 17 de noviembre de 2008

EL PLACER Y EL PELIGRO...


Un tema que pone los pelos de punta a más de uno. Para quienes vivían en la antigüedad este era el tema tabú, lo prohibido. En la actualidad, se cristianizó en una charla de sobremesa.

Para los padres, se les hace dificultoso entablar una conversación con sus hijos, y peor aún si es sobre sexo. Para los hijos es un tema latoso, pesado. Pero es claro que del tema saben mucho o nada. O simplemente lo fingen. Actúan como titanes, sin saber las secuelas.

Lejos están del goce, y cerca del peligro. De esto, ellos están al tanto. Actúan sin planificación, sin moderación. Tienen la información necesaria. Pero en el momento los cuerpos cuelgan el pudor en lo más fondo del closet y desatan la ira de sus hormonas y se dejan llevar.

El problema también emerge, cuando la información que se filtra en los jóvenes, es equivoca. La mayoría de jóvenes, llega al conocimiento, a través de amigos, entre licores o después de un partido de fútbol en el barrio.
Parte de la culpa -sino toda- tienen los padres, que prefieren que sus hijos se enteren de temas reservados, por terceros. Evitando, evadiendo, la comunicación con ellos.

Muchas veces, se cree saber sobre un contenido, mas que otro. En ocasiones esto puede ser cierto. Pero en general, esto llega a ser falso. Lo espléndido sería, debatir, conversar con las personas convenientes. Con personas que conocen del tema o sencillamente con nuestros padres.

La sexualidad, tabú o no, es aún un tema desconocido para algunos. Esta en nuestras manos, y en la de los padres que se llegue a conocer más a fondo. Cultivarnos no cuesta nada. Dejar de lado la timidez, el pavor y preguntar sobre lo que no sabemos o sobre lo que queremos saber más.

viernes, 7 de noviembre de 2008

ENTRE LA SOLEDAD, MIS PUCHOS Y MIS OJERAS



¿Qué sientes?. Me pregunto mientras prendo un pucho y toco en do menor una melodía con mi guitarra. De respuesta mis ojeras.

La soledad es el éxtasis de mis dias. El cigarrillo mi camarada (de alegría o desolación). Mis ojeras, los dias que te condenaran.

Y es que aun pareciera que te extraño. Pero no es asi. Y es que aun pareciera que te busco. Pero no es asi. Es verdad, me dolió. Lo senti. Pero ya pasó. No entendí nunca, cual fue el motivo de nuestra maldita separación. No entendere nunca tu actitud. ¿Por qué? I don't kow. Es muy tarde para preguntas y demasiado para respuestas.

Hoy, el camino sigue en pie. A lo lejos, diviso mi futuro. Pensar en ello es estupido. Pero lo hago. Me aterra la idea de pensar que será de mi. De mis días de soledad, de mis mañanas ojerosas, y mi ropa, con el horrible aroma de cigarro. Pero así será.

No te preocupes, es lo ultimo que te escuche decir. Y eso haré. No me angustiaré.

martes, 28 de octubre de 2008

FÉ MORADA


En medio del fervor de sus fieles que con cánticos y oraciones celebran su paso, la sagrada imagen del Señor de los Milagros inició su recorrido en horas de la mañana, acompañado de una multitud. Los cargadores de su hermandad, las ahumadoras, sus devotos (todos), estamos pendientes de su salida. De su camino. El anda del “Cristo Moreno”, puestas al hombro de sus fieles seguidores de la hermandad, transitaron su tradicional paso procesional.

A priori a la procesión, como ya es costumbre, se celebró una misa fuera de la iglesia Nazarenas, por el arzobispo de Lima y cardenal, Juan Luis Cipriani.

En medio de los cánticos religiosos y el humo de los sahumerios, la imagen del Cristo Morado recorrió las calles de lima para derramar sus bendiciones y recibir el homenaje respectivo de sus devotos.

El Cristo de Pachacamilla recorrió la avenida Tacna hasta Nicolás de Piérola. Luego se dirigió hasta la Plaza Dos Mayo, donde tomó la vía auxiliar de la avenida Alfonso Ugarte, hasta llegar al hospital Arzobispo Loayza. En el nosocomio le hicieron un homenaje. Personal médico, auxiliar y administrativo, así como de las personas internadas.

Luego de dar sus bendiciones el Anda se dirigió hacia el jirón Quilca. Tomó posteriormente el jirón Chota para proseguir por la avenida Bolivia hasta llegar a Garcilaso de la Vega. Desde allí, en medio del gentío que suele acompañar con enorme fe su recorrido, el Cristo Morado tomó su camino de retorno hacia el templo de Las Nazarenas, ubicado en la avenida Tacna.

Allí permaneció hasta el sábado 1 de noviembre, día que realizó su última procesión para luego ser guardado en el monasterio de Las Nazarenas hasta el próximo año.

La fe en el Señor de los Milagros suscita no solo fiebres religiosas, sociológicas y hasta deportivas, sino –hoy en día- se ha convertido en un magnífico acontecimiento mediático.

domingo, 12 de octubre de 2008

Y SE LLAMA PERÚ


Un sentimiento, una historia, una raza, un orgullo representando un lugar. Y es que el Perú es eso. Y está personificado en cada pequeño detalle que tienen (tenemos) los peruanos. Hablar de Perú, es departir de algo grande. Magno. De sus lugares y sus residentes. De una lucha constante de superación. De amor. De patriotismo.

Perú, un país con grandes riquezas, con sitios grandiosos, inundados de aventura y cultura. Que supo, sabe y sabrá explotar lo suyo.

Hermosa Costa, en donde su mar nos enaltece con variedades de especies marinas. Que dio lugar a su plato bandera. El Cebiche. Su Sierra, empapada de nieve, una bandera de paz. Génesis de este país. Sus primeros aborígenes, tenaces, aguerridos, decididos; construyeron ingeniosamente un lugar, que daría alegría a sus colindantes hijos. Macchu Picchu. Que, para un ser común y silvestre es una de las maravillas del mundo, y para más de veintiocho (28) millones de personas es, con certeza, la primera maravilla del globo terrestre. Si no la única.

Y si hablamos de maravillas peruanas, hablamos entonces de su selva, con sus montañas verdosas, con decenas de variedades de flora y fauna, con personas alegres y cordiales y con sus deliciosos platos de comidas (llámese: Juane, Tacacho y Cecina) y de mucho más. Por si no bastara, tiene el amanecer más osado, pues tiene a orillas al río Amazonas, que nos deleita con su sublime caudal.

Esto, irónicamente, no es todo el Perú. Es tal vez, un minúsculo prólogo al paraíso.

Faltaría tiempo y espacio para relatar lo magnífico que es este país, que escribir de ello, es sinceramente una perdida de tiempo. Mejor sería visitar y disfrutar de centenas de lugares, encantarse de su biodiversidad, de diferentes culturas, formas de vida. Todo fusionado en un mismo lugar. Que más puede exigir uno, si lo tiene todo. Lugares, comida y diversión. Lo tiene todo. Y es que Dios a la gloria le cambió de nombre y le puso Perú.

viernes, 10 de octubre de 2008

SANTA CREMA



Y aunque el sol no despertaba y la neblina anegaba de molicie a todos, la mitad más uno del país, impugnaba el desaire de la naturaleza y empezaba a calentar los motores, preparar la garganta y colmar ala jornada.

En Magdalena- un distrito limeño a orillas del mar- no hay domingo que no se inunde de colores cremas, que sus calles no se adornen de banderolas cremas. No hay un solo fin de semana que los vecinos se levanten con cánticos de apasionados hinchas de Universitario de Deportes.

La resaca de la juerga anterior, parece no importar a la masa crema, que se cita eufórica al acostumbrado encuentro antes de cada partido. Distintos barrios, de distintos distritos de la capital. Por un único motivo. La “U”.

Es así como todo hincha de Universitario siente y demuestra su amor por el equipo. Su pasión por la camiseta. Hay quienes dicen que- y me uno a ello- Universitario no es un equipo de fútbol, es sino una forma de vida. Y eso es la mera verdad.

Unos caminando, otros, en camiones. Como sea, en cualquier medio posible e imposible. Lo importante es llegar, alentar, ganar y luego a festejar.

El destino, El Callao. El rival, San Martín, un antagonista que ha dado pelea y que hoy más que nunca quiere abatir la racha crema que viene de ganar tres fechas seguidas.

La barra norte -la más grande del Perú- acaba de llegar. Cantando. Saltando. Chongueando. Mientras tanto, en la tribuna de oriente, la gente también empezaba a dar sus primeros gritos de gloria. Y yo, metido entre ellos, cantando y gozando.

El estadio, como era de esperarse, fue al cien por cien crema. La trinchera norte alegraba la tarde con salmos de sentimiento y pasión. Oriente no se quedaba atrás y hacía lo mismo. Allí, en oriente, se situaba también una minúscula barra del San Martín. Como cuatro gatos, la muela y uno más. Creo.

EL árbitro, Víctor Hugo Rivera, dio el pitazo inicial. Universitario atacaba, pero sin precisión. Un san martín replegado, listo para el ataque. El partido se volvía por ratos de ida y vuelta, mas ni uno de los dos concretaba.


En el minuto 29’, un penal cobrado por el juez de línea hacía que la tarde sea negra para los cremas. Un penal cobrado con justicia, de un Rabanal lleno de inseguridades en el campo. José Díaz, con un zapatazo mando al fondo el balón y a cobrar. Uno-cero a favor del local.

Así se irían a los descansos. Con la ventaja para San Martín. Como era de esperarse los cremas no estarían conforme con la actuación del árbitro y más con la del juez de línea. Las mentadas de madre no se hicieron esperar.

En la segunda mitad del encuentro, los cremas salieron con todo. A atacar. A conseguir el triunfo. San Martín se quedaría con nueve jugadores, por las expulsiones de su jugadores Carrillo y García, por faltas claramente cometidas.

Con una ventaja notable, Universitario no desaprovechó la situación y se vino en avalancha.

Hasta que desde un tiro de esquina, en el minuto 38’, el negro Galván conectó con cabeza y destrozó la valla de Butron. Golazo. EL estadio, poco más y se venía a bajo. Se sufrió una hora y algo más para que llegue esta alegría.

Universitario no se contentó y seguía atacando, pero lamentablemente, terceras personas, que no aman el fútbol, se dedicaron a entorpecer el encuentro y la desconcentración de la misma. Para el árbitro, no había de otra y culminó el partido. Luego del último intento de la U.

Terminó el cotejo, y, a pesar de los problemas extradeportivos, universitario hizo un buen partido, no se dejo estar y salio a ganar. Lamentablemente no se pudo lograr el objetivo, los tres puntos. Pero se sacó uno y sirve. Sirve, pues, haber jugado contra un equipo que metió a sus once jugadores en su arco, un equipo que desde el inició firmo el empate y no supo manejar el resultado, se consiguió vencer esa valla y no pudo contra la garra crema.

Empezó la retirada. Los cremas, con un nudo en la garganta, con la incertidumbre de saber que se pudo hacer más, que se puso huevos, pero no fue suficiente. Algunos se van tristes, otros contentos. Se jugó bien, eso es bueno. Hoy se demostró el porque del título del apertura. Se demostró la Garra. La “U” repunta, y va con fuerza señores.

Hay algunos presuntuosos, que dicen que no se les pudo ganar a pesar de la ventaja de jugadores en el campo. A ellos, solo dejarles hablar, que a fin de año nos volveremos a encontrar. Y la vuelta vamos a dar.

sábado, 6 de septiembre de 2008

LICENCIA PARA MATAR



La frase ‘clasificamos al mundial’, era, en el glosario peruano muy vano y pasajero. Extraño. Utópico. Ajeno. Este último viernes, esta célebre frasecilla empezó a ensordecer a más de un compatriota que se cito al incidente. Una vez más, una nueva generación del voley peruano lograba obtener la clasificación a un mundial. El voley nos daba una gran alegría, una nueva ilusión. No son las chicas que lograron la gesta en Seúl 88, ni las que nos llevaron a Sydney 2000. Son sencillamente “las matadorcitas” – como las bautizaron – que nos representaran en el mundial que se realizará el año próximo en el país de los tacos y las enchiladas. México.

Viernes, Seis de las tarde, el telón vespertino iba descendiendo y las emociones de los acudidos subía como espuma de cerveza. Por mi parte, como apasionada del deporte de la net, verse llenar el coliseo Dibos, ver rostros con inmensa alegría e incertidumbre, ver a peruanos decididos a quedarse sin garganta, a alentar a esas 6 chicas que darán la vida por su camiseta, por la blanquiroja. Y así fue, desde que entraron hasta que salieron, la euforia se apreció en el coliseo de principio a fin; la, olas, los aplausos los “si se puede”, “los vamos Perú”, todos, cual si fuera una sola voz.

Eran ya las ocho de la noche, los nervios, de punta, se hacían sentir cada vez mas. Pero ello no impediría, que en la cancha, las chicas hagan su trabajo y en la tribuna aporten con gritos efusivos lo que todos queríamos que se consiga.

El rival a someter a nuestra criollada, era, Venezuela. Un equipo de parecía darnos la pelea pero no contaban que el equipo blanquirojo tenia mas de una con la suficiente madurez y serenidad para llevar y dominar el encuentro.

Los tres sets fueron nuestros; las chicas disfrutaron punto a punto el sueño que parecía estársele cumpliendo. Un gran mate peruano puso fin a la angustia y sufrimiento de los peruanos que abandonan el coliseo con gran emoción cual si fueran niños.

Luego de una semana de gran expectativa, las matadorcitas, lograron su objetivo, y con ello la preciada visa para un sueño. Se pasó a las finales, con garra, con pura peruanada, sea cual sea el resultado, se clasificó. El partido con Brasil fue solo un cumplido, pero eso, es otra historia.

martes, 19 de agosto de 2008

SER PERUANO...



Ser peruano… es levantarse con las justas, es bañarse de pasada, comer un pan con soledad al paso, correr y tomar la combi, así esta este reventando de pasajeros. Tragarse una hora y media en posición de jorobados percibiendo los mil y un olores que emanan los cuerpos, pero que importa, todos somos peruanos!

Ser peruano es tener como insignia a una de las 7 maravillas del mundo, Macchu Picchu. Así no hayamos ido ni siquiera en el viaje de promo, porque el presupuesto no alcanzó o por el simple hecho de tener la nariz respingada y preferir ir de shopping a Nueva York, relajarse en las playas de Cancún o morirte de frío en Bariloche.

Ser peruano es estar a las justas todos lo días, pero tener nuestro guardadito par el fin de semana con los amigos. Quedarse sin un inti, pero tener para darnos el lujo de comer nuestros 7 colores, pancita, rachi, salchipapa o un delicioso choclo con huevo.

Ser peruano es haber compartido tristezas y alegrías, emociones fuertes, que nos unen. Es haber visto a nuestra selección eliminarse una y otra vez, y sin perder esperanzas haber ido a verlos, gastar nuestras veinte ‘luquitas’ y colmar el estadio.


Juntar dos piedras, o dos bolsas de basura; elegir con "un jan ken po!" a los que tiran su pelota en el 'rioba' y luego 'pichanguear'. Para luego meterte tu fullvado, con el dinero de la semana, eso, eso es ser peruano...y de barrio!!

Es además, tener a Chale, Cueto, Uribe, Oblitas. A sofi, a los hermanos Cori (campeones en ajedrez). A Jaime Bayly, Vargas Llosa, Ciro Alegría, Valdelomar, Beto Ortiz. A Eva Ayllon, Chabuca Granda, Gian Marco, Juan Diego Flores, Daniel F. A Carlos Cacho, a Tula, Carmona y Gisela. Y claro, a nuestro Tongo, con sus camaradas Susy Díaz y Monique Pardo.

Ser peruano, es ser de Iquitos, Lima, Arequipa, Cusco, Huaraz, Tacna, Chiclayo, Tumbes, Piura, Puno. O de cualquier otro lugar maravilloso que tiene el Perú. Es sentirnos orgulloso de nosotros mismos, de nuestro presente, nuestra historia y nuestro futuro. Es mirarle y deleitarse la otra cara de la moneda.

Ser el Primer país en jerga y el último en comprensión de lectura. Vestirse de morado todo Octubre. Ir a la iglesia todos los domingos y meterse una borrachera en Semana Santa. Tomar chocolate caliente en Navidad, sin importar el calorzote que pasemos. Comprarse ropa nueva en 28 de Julio y Navidad y vestirse de amarillo para recibir el año nuevo. Eso no es ser peruano, es ser Peruanísimo!


Tener como mandamientos, los lunes de alverjitas, los sábados de juerga y los domingos familiares tu rico pollo brasa. Además de gozar de tu deliciosa causa, tu papa rellena, arroz con pato o con pollo, cebiche, sopa seca, cara pulcra, ocopa, papa a la huancaína, rocoto relleno, pachamanca olluquitos, juane y tu tacacho con cecina. Tu chicha morada, chicha de Jora, Pisco Sauer y Aguajina.

Ser peruano es eso señores, estar fregados, echarle siempre pa’ lante. Tener huelgas, robos y asesinatos todo el tiempo en el noticiero. Salir un día a buscar trabajo y no encontrarlo y levantarse con los mismos ánimos de la jornada anterior, sudar la camiseta, quemar el último cartucho hasta conseguir el preciado triunfo. O si no arreglárselas para sobrevivir…

Amo el Perú, por lo que es y por lo que somos, por sus riquezas y sus pobrezas, por sus sueños inconcientes e inocentes. Por su esperanza, su Fé, por su cultura, porque a pesar de todo, ser peruano, es matarse de la risa de todo los problemas, políticos, sociales, deportivos, culturales, lo que fuere. Caerse y recontra caerse. Pararte y seguir adelante. En fin, que importa lo que piensen los demás… Soy Peruano y que!

jueves, 3 de julio de 2008

MI VIDA ERES U


Hoy es un día especial, miércoles 02 de Julio del 2008, es tú día y el mío, hace veinte años, luego del segundo intento de paternidad de dos esposos, nació el que sería el hincha más aferrado a su sentimiento, para satisfacción de estos tórtolos y el tuyo. Eduardo (hasta tu nombre lo lleva dentro). Y hace seis años, tú, también esperas alegría y jolgorio que es dar la vuelta. Campeonar.

Pasaron, días, meses, años, para poder verte campeón una vez más. Hoy es tu oportunidad. No sabes cuantos corazones alegrarás esta noche, a miles, a todos, menos algunos. Pero que importan esos pocos, seguro que también se alegraran, pues si nos es hoy, será mañana con ellos. Y eso es de temer.

Poco a poco iba desplomándose el telón, las gargantas iban calentándose, unos con ron, otros con pisco, yo, con una enorme gotita de pasión. Es justamente mi onomástico y espero con ímpetu que me des el mejor regalo. Ser campeón.

La oscuridad hoy no será negra, Dios la pintara de crema. El atolladero limeño, rutinario, agita mi corazón. Son las 5: 30 p.m., falta mucho para tu salida al campo, al igual que para llegar a tu templo, y eso, me impacienta, me sulfura, me irrita cada milésima de segundo que se filtra en el camino. No llego campeón, no llego.

El carro, da vueltas y vueltas sin encontrar la salida, mi viejo, mi hermano, mi enamorada- la infiltrada -, todos nos enloquecemos allí dentro, ya solo falta cinco minutos, para el pitazo inicial, y no avanzamos nada. Por el amor de Dios, alguien que nos ayude. Vamos viejo, usa tu ‘lleca’ para llegar.

Y así fue, la suerte de campeón este día nos acompaña. A correr se ha dicho. Cinco cuadras y mi robusto cuerpo no puede más.

A lo lejos las enormes colas hacían que para ese entonces perdamos la esperanza de verte. La gente, cada vez iba voceando que ya el estadio estaba repleto, pero había algo dentro que me tranquilizaba. MI AMOR POR TI. Para ese entonces el partido ya había empezado, cinco minutos sin verte, de afuera solo se escuchaba a las gargantas clamar enloquecidamente tu nombre. Pero no iba a rendirme.


La puerta, la de socios, se abrió, carné en mano y por fin, pudimos entrar. Mi corazón volvió a latir. Los improvistos ocurridos con anterioridad, no se compararon con lo que vendría luego. En el maldito sistema de asociados ya no figuraba mi nombre y así que no podía pasar, todos menos yo, no jodas, que puto día hermano, pensé. Batallé tanto para que a unos pasos de la celebración no me dejasen entrar. Así no juega la U. Caballero nomás, a florear se ha dicho. Un poco más y lloro. Insisto, la suerte es para campeones. Y hoy, yo, lo era. Luego de presentar mi documento, para que constataran que era socio, que era mi cumpleaños y que no podían dejar afuera, se ablandaron de mí e ingresé, por la puerta grande, como debe ser. Por fin.

Lo veo y no lo creo. Todo el templo coloreado de crema, como lo esperaba. Con el corazón en la boca nos ubicamos, como era previsto, en un mal lugar, pero eso ya no importaba, finalmente estoy aquí y te puedo sentir.

Gol, gol y gol. Fueron tres, señores, lo mínimo que se podía hacer. Las gambetas, que solo tú lo tienes, la garra que solo el campeón posee, la alegría de tu hinchada que solo tú ostentas y gozas. Hoy, mañana y siempre. Todo era perfecto, la hora, el lugar, el día.

Las gargantas, apunto de estallar, el calor merengue hacia que no pudiera esperar más. Y ya lo ven, y ya lo ven, somos campeones otra vez. De pie señores, solo quedan segundos para la solemnidad.

El silbatazo final hizo estallar de júbilo al monumental. Los abrazos, las lágrimas, los gritos no se hicieron esperar. Campeón, Campeón. Todos a celebrar.

Fueron los noventa minutos mas alegres de mi día, de tú día. Me lo regalaste y no lo olvidaré. Tú cariño, el de mi viejo, de mi hermano y el más especial, de mi victoriana enamorada, en ese momento, fueron los más sublimes de mi vida.

Gracias U, por llenar mi vida, por darme a entender que lo que siento por ti no es una pasión, sino un sentimiento, gracias pues luego de este largo tiempo de expectativa, escogiste este día para celebrarlo juntos, para que me reglarás esto, un campeonato. Sé con certeza que llegaran más y más títulos y estaré allí para verlo otra vez. Gracias Grace, pues a pesar de no ser crema estuviste allí, dándome también alegría. Este cumpleaños es el mejor de todos, Gracias Campeón.

No fue un sueño, es esta la realidad. Hoy dimos la Vuelta y toca celebrar, mañana estaré en boca de todos esos suspicaces, que dirán que ya era hora, y es verdad, era hora de que el Campeón celebre. Luego de tanto sufrimiento. Son seis años señores. No quiero imaginar si hubiesen sido dieciocho años, eso sería fatal. Criminal.

Estoy seguro que si jugaras en el cielo, moriría por verte.

A mis viejos la vida, a la U el corazón…




Miércoles 02 de Julio, 2008 (luego de la celebración).

jueves, 15 de mayo de 2008

LA VIUDA DE UN HÉROE


Me levanté extrañamente, con una sonrisa de oreja a oreja, con la frente en alto, distinto, y no sabia el por qué, o quizás no quería suponer que era porque había llegado el día esperado. Decidido a todo dispuesto a contrarrestar mis miedos y dejar a un lado los nervios, mochila en mano y disfrazado de periodista me encamino hacia una nueva experiencia. Mi primera entrevista. Siento como si en mi hubiese reencarnado aquel superhéroe sacado de un cómic, dispuesto a enfrentarme a los mas peligrosos villanos con el fin supremo de servir a la humanidad. En fin.I’m Ironman.

Mi destino: Oquendo - Callao, un distrito chalaco alejado de la ciudad, a una hora de Magdalena - distrito donde vivo – a diez minutos del Aeropuerto, exactamente pasando el Terminal Pesquero.
Puente baja!, tomo un mototaxi que me llevaría hacia la casa de Rosa, ‘china’ hasta masa, subo y en no menos de tres minutos llegue al lugar. Hubiese caminado. Me paro frente a la casa y el corazón empezó a acelerar poco a poco, segundo a segundo. Recuerdo esos instantes como aquella tarde en que fui a ver el partido de fútbol que disputaba el quipo de mis amores con los victorianos minutos antes que el encuentro terminara y nos consagráramos campeón en su cancha. Mi corazón al igual que ahora latió a mil por hora, pero esta vez las sensaciones eran opuestas. Había perdido la confianza, por unos segundos la cambie por nervios. Aquel hombre de hierro desapareció por miserables segundos, pero volvió a mi luego de tocar el timbre de la casa y me atendiese aquel distinguido hombre, el señor Pedro, “Monin” como le llaman sus hijos y nietos, padre de Rosa. Pues broma tras broma hizo que recupere lo que segundos atrás había perdido. La confianza.

Adelante. Ponte cómodo. Rosa baja en unos minutos, alcanzó a decirme el señor con una sonrisa sarcástica, pues intuyo que sabia cuan nervioso estaba. Prendí un cigarrillo y esperé ansioso a mi ‘victima’. La casa, vista del exterior parece un hogar común y corriente, de una familia tradicional limeña. Por dentro mi perspectiva cambió rotundamente. Una pared llena de cuadros de la familia con John me daba la bienvenida, puestas allí en memoria a él por los momentos de alegría que se habían vivido ahí. Los juguetes de su pequeño hijo regados por toda la casa, en la parte central un televisor que me da la sensación que fuera una sala de cine y de cabecera un cuadro de los dos en el día de su boda. En el fondo, una mesa con tantas sillas que parecía que en ese lugar se hubiese celebrado la ultima cena, pues los integrantes de esta familia son numerosos. Rosa prefirió cambiar el tradicional cuadro del ‘Corazón de Jesús’ por uno con la foto de su esposo con la vestimenta militar, que fue regalado por sus compañeros de paracaidismo por su honrosa valentía.

Ya iba por mi tercer cigarrillo, cuando apareció Rosa. La salude y el explique el motivo por el cual quise escribir sobre ella, su esposo y ese episodio lamentable de su vida.

Rosa minuciosamente, trataba de contarme como era su esposo. El segundo de 5 hermanos, nació en Piura. Su familia, de clase media, no tenia muchos recursos económicos y por eso que tenia que trabajar para ayudarlos, siempre trataba de que a sus hermanos no les faltase nada. “Cuando lo conocí, él me prometió que iba velar por mi para toda la vida” dice Rosa emocionada al recordar esos momentos inolvidables de su vida. Como todo militar, tenía una perspectiva distinta a la del ser humano común y corriente, el sentía que lo podía todo. Jordi, como le decían sus compañeros, era el más valiente de todos, siempre se ponía delante de cualquier expedición, no se rendía fácilmente, él daba la vida por su familia. “Él es el héroe de la familia…siempre me decía que si alguna vez los atacaban el iba dar su vida por su institución, que preferiría morir a quedar incapacitado de por vida…” exclama Rosa, tras derramar las primeras lágrimas que sabia con certeza llegaría.

Hincha de Alianza Lima, de pequeño y como toda su familia. No se perdía ningún partido de su equipo, ni el lugar donde se encontraba importaba, pues el tenía que saber el resultado como sea.

John pertenecía al grupo de efectivos de la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES). Era, como dice Rosa, el esposo perfecto, pero había algo que la incomodaba. Su trabajo. Pues tenía que viajar cada vez que se lo pidieran. Sus viajes se hacían mas constantes y repentinos, pero no era ningún impedimento para que los cortos momentos que pasara en casa lo disfrutase como debiera, con la esposa y el hijo.

En mayo del 2007, John viajaría a la selva de Tocache (San Martín) y allí se interno para una misión importante. Esa noticia fue inicio de otra discusión entre ellos, pues el cumpleaños de su hijo se aproximaba y él no tenia fecha de regreso. Rosa esta vez no tendría oportunidad para una reconciliación.

La tarde del 14 de Junio del 2007, perecía ser para ella un día común y corriente. Presentía algo pero no sabia que y le resto importancia. Esa tarde como nunca no había recibido llamada alguna por parte de sus familiares. Como diariamente suelen realizar. Al llegar a su casa, promediada las diez de la noche, el teléfono empezó a sonar. Una y otra vez. Compañeros de John que llamaban para saber como estaba, que cobardemente habían perdido la valentía de darle la mala noticia a Rosa. Aun no podía descifrar lo que horas antes estaba presintiendo. La llamada de su cuñada iba ser la que confirmaría todo. “Rosa prende el televisor, pon el noticiero” fueron la primeras palabras que pudo decir su cuñada, pues el llanto no dejaba fluir la conversación. “Hubo una emboscada en Tocache. John aparece en la lista de fallecidos”. Rosa desconcertada llena de nervios, solo alcanzó a decir: No, no es él. No lo podía concebir y atinó a colgar el teléfono.

La noticia salió a la luz en todos los medios de comunicación, una emboscada de narcoterroristas había causado la muerte de un fiscal y de tres efectivos policiales de la DINOES, aún no se sabía con exactitud los nombres de los fallecidos. Esa sería para ella la última esperanza que tendría, pues minutos más tardes recibiría una llamada desde Tocache, que confirmaría la desgracia. El coronel a cargo, Américo Villena Tupa, confirmaba el fallecimiento de ‘Jordi’ en el fatal ataque.

Rosa gritaba, lloraba, temblaba, se desesperaba al no saber que hacer, mientras en una esquina parado inocentemente Jhonny, su hijo, de san solo 4 años, la observaba sin entender el enorme problema que les acogía. Ella intentaba calmarse por su hijo, pero, sin resultado se desvanecía constantemente, familiares cercanos llegaron a la casa para auxiliarla. Destrozados intentaron calmarla, mientras esperaban más noticias acerca del hecho, pues nadie daba detalles, nadie salía a dar la cara, ni un porque. Nada.

La mañana del sábado 16 de Junio del 2007, fueron inhumados los restos de los policías John Carrasco Rojas (36) y José Colca, en el cementerio Santa Rosa de Chorrillos. Rindieron un homenaje póstumo a estos valerosos héroes nacionales y fueron ascendidos al grado inmediato superior.

Rosa, no olvidará nunca esa mañana. Nos sentamos en la sala mientras saca una colección de periódicos, revistas y fotos de aquel día. El rostro para entonces, empezó a empaparse de lágrimas y con una voz entrecortada menciona un frase que desde ese memorioso día se ha convirtió en el lema que su familia menciona en cada reunión. “Ahora comprendemos que John nació para eso, para ser un héroe…”, y hoy también realmente comprendí que para ser héroe se nace, mas no se sueña.

Recordará todos estos hechos con lagrimas en lo ojos, con la soledad reflejada en su rostro, la voz aun entrecortada; guardando el dolor y siendo fuerte para ser padre y madre para su niño. Velará por él como su esposo veló por ellos en vida.

Pero… ¿Qué paso realmente en esa emboscada?, ni los periódicos, ni los noticieros daban con la verdad del acontecimientos. Los testimonios que Rosa tiene cuenta realmente la verdad de dicha emboscada.
Los terroristas lanzaron explosivos para detener los vehículos y facilitar el ataque, el convoy de camionetas patrullaba la zona y se dirigía a Tocache. En la primera camioneta iban los cuatro policías y el fiscal que fueron asesinados. John estaba a lado del conductor, durante el tiroteo éste usó como escudo humano el cuerpo de John, quien murió instantáneamente por una bala en la cabeza. ¿Cobardía verdad? Pues eso es lo que siente ella quien no encuentra otra salida que la de llorar de impotencia y desconsuelo.

Rescata además, que fue una negligencia del coronel a cargo, Américo Villena; quien a pesar de haber recibido amenazas directas de los terroristas, envió a los suboficiales sin suficiente respaldo policial. Solo dos policías sobrevivieron; el conductor y otro efectivo policial, quienes huyeron durante el tiroteo en un acto de cobardía sin auxiliar a sus compañeros heridos.

Rosa ya no quiere hablar más sobre el tema, mira con dolor la foto de su amado. Llora en silencio, susurra cosas y sonríe. Pero nunca se borra de esos ojos chinos aquel orgullo que siente por el hombre que la hizo feliz desde que lo conoció. Por John. Por su héroe. ¿Hasta qué punto una mujer puede aguantar tanto dolor en silencio?, haciéndose la fuerte frente a los demás… ¿cómo decir a tu hijo que no verá a su padre nunca más? Me pregunto si existen respuestas para estas interrogantes, me pongo por un momento en la situación de aquellas víctimas y esos hombres que viven en constante peligro y aplaudo realmente el valor que tienen para sobreponerse a estos desastres. Para no agachar la cabeza y rendirse, para mirar hacia adelante. Yo, estoy seguro que no lo lograría.

Después de casi un año del fatídico día, Rosa recuerda cada momento vivido como si fuese ayer. Cada reunión familiar, cada noche fría en soledad, cada pregunta de su pequeño hijo, lo hacen siempre recordar a él, “es un vacío muy grande el que dejó John, todos aquí lo extrañamos”, menciona.

Rosa, demostró ser una mujer fuerte, decidida, supo anteponerse ante cualquier golpe, ante cualquier recuerdo. Hoy su rostro expresa tranquilidad, sencillez, paz, su semblante es totalmente diferente si la comparo con las infinitas fotos que me mostró. ‘La cruda’; como le decía John, supo salir adelante, como estoy seguro hubiese querido él.

Johnny, su hijo, juega con los discos compactos, solo pude notar los de los cantantes de salsa, Marc Anthony, Héctor Lavoe, Gilberto Santa Rosa, entre otros, pero ella recogió uno y supuse que era el más significativo. Eva Ayllón. Rosa hacia un paréntesis para hablar sobre la música que había escuchado durante varias semanas. “Extraño tenerte, tan cerca mirarte, besar tu sonrisa; sin apuro sin prisa…extraño tu nombre, tus pasos buscándome, tu rostro apareciendo cuando esta anocheciendo. Extraño tu ausencia porque inquieta mi paciencia…tu llegada iluminando mi mirada tan callada, extraño las noches con halagos con reproches; amanecer en ti….yo extraño”; se interpone Eva Ayllón en nuestra conversación y me deja a un lado, el centro de atención, de más importancia es precisamente la letra de esta canción. Lo dice todo. Tan profundo. Tan preciso. No hay palabras para descifrar lo que estoy sintiendo.

Mira fijamente al cielo y su mirada logra perderse en él, empezó en mi una sensación rara, la nostalgia de ver esa mujer llorar por la ausencia del amor de su vida y el orgullo ajeno de saber que ella supo salir de ese vacío y saco adelante a su familia y a su hijo, era motivo de idolatrar, era simplemente, el mejor regalo que Dios me pudo dar…conocer ha esta mujer.

Hoy gané una nueva experiencia, una nueva lección, una nueva amiga, una nueva familia. Aprendí realmente el sentido de la vida. De la misma que uno puede perderla en un abrir y cerrar de ojos. Al igual que Rosa aquel momento sintió que lo perdía todo, sin embargo, no se dejó caer, siguió hacia adelante, cambió. Luchó hasta conseguir lo que es ahora, una mujer emprendedora. Fuerte. Decidida a todo. Los recuerdos siempre vivirán en nuestros corazones y serán la fuente del pasar de nuestros días y volveremos a ellos como un sutil homenaje. Lo único constante es el cambio, diversos cambios, de todo tipo, diversas causas para estos efectos que se marcan en tu piel y forman parte de tu esencia por siempre…